En la comercialización de oficinas, el decisor suele interpretar planos, pero necesita comprender qué experiencia ofrece el edificio a empresas y empleados. En Polaris, las plantas comunes y sus amenities eran una parte central de la propuesta de valor.
Se desarrolló una maqueta hiperrealista a escala 1/100 con iluminación general y un mecanismo electrónico capaz de elevar dos plantas. La apertura revela distribuciones interiores completas, mobiliario y espacios compartidos que desde el exterior quedarían ocultos.
La planta baja muestra lobby, accesos y primeras amenities; la planta central concentra salas de reuniones, auditorio, zona de juegos y otros servicios para tenants. El movimiento convierte el interior en un momento de descubrimiento dentro de la presentación B2B.
El sistema exigió ingeniería mecánica a medida, coordinación entre diseño y electrónica y pruebas orientadas a un uso seguro y repetido. El proyecto se completó con contenido 3D comercial para ampliar la narrativa del edificio.
El resultado no solo explica la arquitectura: presenta el edificio como un emblema de su propuesta de oficinas.