En el residencial de lujo, la decisión no depende solo de comprender la distribución. La presentación debe transmitir exclusividad, materiales y nivel de detalle con la misma exigencia que el propio inmueble.
Para Villa Sorell se fabricó una maqueta a escala 1/50 que reproduce tanto la arquitectura exterior como la distribución interior. Piedra, madera, enfoscados, carpinterías y mobiliario a medida construyen una lectura material completa.
La iluminación interior se integró sin dejar cableado visible, preservando la limpieza del conjunto. El comprador puede descubrir estancias, relaciones espaciales y acabados desde una perspectiva imposible en una imagen aislada.
El alto nivel de detalle exigió combinar técnicas de fabricación y resolver cada encuentro como parte de un objeto de exposición. La maqueta debía funcionar como herramienta comercial y, al mismo tiempo, como pieza de deseo.
El resultado acompaña la venta con una presencia física acorde al posicionamiento del proyecto. Más que explicar una villa, la maqueta ayuda a anticipar la experiencia de habitarla.