Construir una maqueta es sin duda una tarea que no parece nada fácil. Requiere tiempo y mucho cuidado, algunos incluso llegan a decir que es todo un arte. Además, Hay que darse cuenta de que las maquetas son siempre la base de todo: los arquitectos y diseñadores las usan para representar el modelo de un producto final. Los edificios y construcciones se basan en maquetas arquitectónicas, lo cual hace ver que es un trabajo que requiere la mano de un profesional cualificado. De esta forma, los maquetistas que dan forma a estas miniaturas se convierten en piezas clave en los proyectos urbanísticos y arquitectónicos.

Las fases para llegar a construir una gran maqueta

SI has llegado hasta aquí porque eres maquetista, lo que vas a leer a continuación te resultará familiar. Si, en cambio, estás leyendo esto porque te interesa aprender o, simplemente tienes curiosidad por saber cómo se trabaja en los talleres de maquetas, coge papel y bolígrafo. Antes de seguir, nada de lo que leas a continuación servirá sin un mínimo de concentración y paciencia. Aquí van unos cuantos consejos para conseguir un buen resultado.

1. Lo primero de todo es elegir bien los materiales y las herramientas que se van a utilizar. Usa instrumentos adecuados para realizar un corte perfecto, de alta calidad. En los talleres de maquetas profesionales lo más habitual es encontrarse cortadoras láser de alta precisión. También es aconsejable que antes de realizar el modelo final, se construya alguna maqueta boceto, para comprobar que todo va bien y que es viable. Se trata de un modelo muy básico de maqueta, en el que sólo se construye el esqueleto del edificio con materiales finos, como cartulina.

2. Otro punto muy importante es el espacio. Cualquier taller de maquetas que se precie tiene una buena superficie para trabajar bien sin complicaciones. Por lo tanto, hay que procurar tener suficiente espacio, para que no se aglomere todo y así se pueda trabajar con comodidad.

3. Otra parte a destacar es una buena y constante higiene en las manos. Es un punto del que no se suele hablar, pero que es tan importante como los demás. Debido a que se manejan varios materiales y adhesivos, es fundamental lavarse las manos cada vez que se manipule un nuevo material. De esta forma, se evitan manchas de pegamentos o pinturas que ensucien el resultado final. Respecto a los adhesivos, hay que elegirlos con determinación. Puesto que, aunque se consiga una buena estructura, si no está bien compacta y sostenida se puede venir todo abajo en cualquier momento y echar a perder todo el trabajo.

4. En cuanto a lo que es el modelo de la maqueta en sí, son importantes otros puntos que le pueden dar un valor añadido. Entre ellos está una adecuada contextualización, para dar sentido a todo el proyecto. También una buena selección de lo se va a mostrar, aportando el valor de la comunicación que es muy importante.

5. Otro factor clave es la novedad y el dinamismo, que en algo práctico como una maqueta es muy importante. Aquí hacer uso de las nuevas tecnologías es primordial. Acompañar la maqueta con una infografía 3D ya es lo mínimo que se puede hacer para presentar un proyecto. Lo más innovador en la actualidad son las maquetas interactivas y la realidad aumentada.