Una visita al número 13 de Lincoln’s Inn Fields en el centro de Londres es mucho más que visitar un museo dedicado a la maqueta. Una mañana visitando el museo de Sir John Soane es adentrarse en el peculiar mundo de un excéntrico arquitecto del siglo XVIII. Viajero y coleccionista compulsivo de maquetas arquitectónicas, obras de arte y antigüedades, que convirtió su hogar en un lugar de peregrinación para los amantes de lo original.

Sir John, un personaje de novela

Sir John Soane fue un reconocido arquitecto inglés de estilo neoclásico muy influenciado por las corrientes italianas. Llegó a ostentar el título de arquitecto de la corona británica y fue el arquitecto conservador del Banco de Inglaterra. La influencia de su estilo perdura siglos después, ya que las célebres cabinas rojas de teléfonos de Londres están inspiradas en la tumba que Sir John diseñó para su esposa.

Tras pasar unos años de su carrera profesional en Italia, regresó a su ciudad natal y se convirtió en arquitecto de encargos privados. En sus ratos de ocio, se dedicaba a almacenar sus obras de arte en la casa que le servía como estudio profesional.

La colección de maquetas de Sir John

Esa misma casa, tal y como la dejó Sir John tras su muerte, es la que se puede visitar en la actualidad. Tras varios años cerrada por reformas, se encuentra ya abierta al público. La colección de maquetas recoge más de 150 modelos que Sir John comenzó a coleccionar de anciano.

Se trata de maquetas arquitectónicas de monumentos históricos realizadas en corcho, la mayor parte modelos de la antigua Grecia y Roma, como el Partenón, el Coliseo romano o las ruinas de Pompeya. Ocupan varias atestadas habitaciones que cualquier maquetista aficionado disfrutará. Algunos de los modelos son historia del maquetismo. El visitante puede disfrutar de 20 modelos realizados por el gran artesano François Fouquet.

Pero la casa museo depara más sorpresas. Moverse por sus habitaciones y pasillos, repletos hasta el techo de dibujos, modelos de sus proyectos y toda clase de antigüedades, es entrar en la mente de un personaje irrepetible, casi la imagen real de los míticos grabados de Piranesi.

Las paredes exhiben una variada muestra de copias en yeso de relieves de la Grecia clásica. Pero, sin duda, la joya de la corona se encuentra en el sótano de la casa. En 1817, el explorador italiano Giovanni Belzoni descubrió en Egipto el sarcófago del Faraón Seti I. Tras su fallido intento de venderlo al Museo Británico, Sir John Soane lo adquirió, ocupando lo que él denominaría “la cámara sepulcral”. Y, en la actualidad, allí sigue. Es uno de los grandes atractivos de la visita a la casa museo de Sir John Soane.