Las maquetas arquitectónicas no siempre están pensadas con el fin de servir como modelos a seguir para una edificación ulterior. Como la arquitectura misma, la maqueta puede superar su carácter exclusivamente funcional y utilitario para pasar a albergar un contenido estético o artístico. Tal es el caso de las creaciones de «Joshua Smith«, un maquetista australiano que tiene en su haber una carrera de 17 años y más de cien exposiciones en Nueva York, Londres, París, Berlín o Japón.

Smith comenzó su carrera como artista de stencil autodidacta. Pero, en 2011, se embarcó hacia proyectos más ambiciosos al fundar la Espionage Gallery, en Adelaida. A lo largo de sus cuatro años de vida, la galería albergó exposiciones de 600 artistas de más de veinte países. En 2015, tras la clausura de la galería de arte, Smith empezó su exitosa carrera como maquetista, en la que se instruyó de forma totalmente autodidacta.

La obra de Smith: hiperrealismo callejero

Las maquetas de Joshua Smith, realizadas a escala 1:20, son reproducciones de ambientes de grandes ciudades, como Los Ángeles, Hong Kong, Sidney… Prestan una minuciosísima atención a aquellos aspectos del entorno que, fuera del modelo ideal de las construcciones y estructuras que perseguiría una maqueta tradicional, constituyen una parte real, prosaica e ineludible del paisaje urbano. Residuos y detritos, contenedores, bolsas de basura, carteles medio desgarrados, graffitis. Todos esos elementos son proyectados por Smith, sobre la ciudad en miniatura, con un gran detallismo no menos importante que el requerido por las imitaciones de las edificaciones alrededor de las cuales se agolpan estas excrecencias de la urbe.

El resultado son obras partícipes de una suerte de «hiperrealismo sucio». De un estilo que aspira a reproducir, honesta y fielmente, la realidad de las urbes en las que Smith se inspira. El propio artista ha declarado que su finalidad es hacer indistinguibles al espectador las fotografías de la calle o del edificio reproducidos y de su maqueta. Resulta especialmente impresionante la reproducción que toma por modelo el distrito de Kowloon, en Hong Kong.

La obra de Joshua Smith persigue objetivos diferentes a los buscados por los maquetistas tradicionales. El artista admite que, aunque también trabaja con vistas a crear modelos de oficinas de arquitectura, la principal finalidad de sus maquetas es artística. En cualquier caso, el maquetista artista y el funcional deben compartir en sus construcciones una serie de cualidades: minuciosidad, detalle, fidelidad al modelo, armonía espacial… Virtudes necesarias para la creación de cualquier maqueta.

En el siguiente vídeo, el maquetista expone sus intenciones estéticas y creativas, a la vez que nos muestra sus procesos de trabajo en el taller.