Los puertos y los paseos marítimos de las grandes ciudades están cada vez más abarrotados de viviendas, hoteles y centros comerciales. En los parques, es muy habitual encontrarse con mobiliario urbano e incluso con algún que otro kiosco o un restaurante. Todas estas construcciones conviven sin dañar al medio donde están ubicadas, y todas ellas han sido pensadas por profesionales que se dedican a la arquitectura del paisaje.

¿Qué es la arquitectura del paisaje?

También se le conoce como paisajismo y consiste en la planificación, el diseño y la gestión de las superficies abiertas, los terrenos públicos y el suelo. Esta disciplina tiene por objetivo rehabilitar y conservar espacios respetando, conscientemente, la configuración del medio ambiente. Con todo ello, se consigue enriquecer el entramado urbano para que sea funcional y sostenible tanto para la ecología como para las necesidades humanas. Aunque no solo se trata de construir edificios, a veces también es necesario incluir en el proyecto la rehabilitación del ecosistema.

Para dejarlo todo mucho más claro, estas son las tareas más comunes que se realizan:

El diseño de infraestructuras de entretenimiento como parques o canchas de deporte (campos de golf, parques de atracciones…)

El estudio para la conservación de paisajes históricos que se combinan con la actividad turística.

La integración de zonas residenciales, la construcción de parque comerciales e industriales.

La realización de investigaciones del impacto medioambiental que supone la construcción de un edificio o cualquier infraestructura.

La gestión de los cauces de agua que fluyen por jardines de lluvias, techos verdes y en las presas de retención de aguas pluviales.

Esta actividad no solo incumbe a los arquitectos, sino que se forma un equipo de profesionales que estudia el medio según las características del mismo. Por tanto, en los proyectos de arquitectura paisajista se coordinan perfiles como expertos de dibujo arquitectónico, entendidos del urbanismo, la restauración medioambiental o la conservación de lugares históricos, entre otros.

En la arquitectura del paisaje, los espacios abiertos se suelen clasificar según su contexto, por lo que existen tres grupos principales:

El medio construido: todos los terrenos edificados por el hombre que se han instalado intencionalmente en el medio natural.

El medio natural: es el conjunto de la flora y la fauna de un área concreta que no ha sido alterada por construcciones o lo ha sido muy poco (una cabaña de madera en un bosque).

El medio cultural: se define por las costumbres de un territorio que se manifiestan en construcciones que no suelen durar mucho tiempo, pero que modifican el medio natural (festivales, ferias…)

Y si aún no te ha quedado del todo claro en qué consiste la arquitectura del paisaje, puedes ver algunos ejemplos haciendo click aquí.