En Maquetas.tech siempre defendemos el trabajo manual a la hora de fabricar maquetas. La construcción artesanal es la mejor opción si queremos obtener unos resultados con todo lujo de detalles y texturas distintas. Pero también es verdad que las nuevas tecnologías son muy importantes para el ámbito de la arquitectura, y nosotros no podemos estar más de acuerdo con que hay que adaptarse a los nuevos tiempos y, sobre todo, saber aprovechar las novedades tecnológicas. La innovación es una de las claves que debe seguir un taller de maquetas profesional. Por eso, no cerramos las puertas a los nuevos inventos, como las impresoras 3D, que facilitan y ahorran mucho tiempo de trabajo.

En otra ocasión, ya explicamos cómo funcionan las impresoras 3D e incluso os presentamos a una maquetista que combinaba los diseños impresos con los materiales más tradicionales en sus maquetas. Y ahora os traemos un invento que promete revolucionar el mundo arquitectónico: la primera impresora 3D pensada para arquitectos.

Platonics Ark, la impresora de los maquetistas

En Finlandia, hace poco menos de dos años, un grupo de jóvenes emprendedores decidieron ponerse manos a la obra y crear la primera impresora 3D que facilitaría el trabajo a miles de arquitectos y maquetistas. Liderados por Julio Tiusanen, graduado en Administración y Dirección de Empresas, un equipo de ingenieros amateurs fue el encargado de fabricar esta máquina. Tras una inversión de 400.000€ y más de un año y medio de trabajo, pudieron presentar su invento el pasado mes de octubre: Platonics Ark.

Lo que hace que esta impresora sea ideal para los maquetistas es su facilidad de uso. Es prácticamente automática. No todos los profesionales de la arquitectura tienen los conocimientos necesarios para poner a funcionar una máquina de este tipo. Por eso, la impresora se encarga de hacer sola todo el proceso: convierte los archivos CAD en archivos STL imprimibles en 3D, repara los errores de diseño, se autocalibra y su configuración es automática. Y por si fuera poco, ¡se limpia sola!. Platonics también ha desarrollado una aplicación web como guía para su utilización.

Una de las cosas que más se echan de menos al utilizar impresoras 3D es la posibilidad de añadir diferentes texturas a una misma pieza, ya que, normalmente la “tinta” de estas impresoras suelen ser plásticos. Sin embargo, Platonics Ark amplía la gama de materiales incluyendo impresiones mate y transparentes y consiguiendo el efecto de la madera, terracota, granito, arcilla o hasta bronce y cobre.

Por otra parte, la velocidad del cabezal de impresión es de 100 mm/s. Lo que, unido al tiempo ahorrado en la configuración, supondría una diferencia de 10 horas menos de trabajo manual.

A la venta en la primavera de 2018

Los creadores de esta impresora aseguran que está mejor equipada que cualquier otro modelo para las tareas arquitectónicas, sobre todo, para la fabricación de maquetas. Esto puede traducirse en la posibilidad de ir haciendo varios modelos a escala de cualquier proyecto durante su desarrollo. De esta forma, el resultado final habrá surgido de una investigación y un trabajo previo muy completo, para luego poder construir una maqueta final más tradicional, con mayor nivel de detalle.

A pesar de todas estas ventajas, Platonics Ark no estrá a la venta hasta el mes de mayo del próximo año. El precio ronda entre los 2.000€ y 3.000€ dependiendo de los complementos que se le añadan a la impresora.

Foto del artículo: Platonics