Niñas, niños, hombres y mujeres, todos ellos han dejado volar su imaginación alguna vez con esos bloques de colores que se convertían en castillos, robots, animales fantásticos… Un juego con el que se puede construir cualquier cosa y crear infinitos escenarios. En este post vamos a dejar de un lado los tecnicismos arquitectónicos y nos vamos a divertir haciendo un repaso a las posibilidades que unas simples piezas de plástico pueden ofrecer a la arquitectura. Sí, vamos a hablar de LEGO.

La conexión entre LEGO y la arquitectura está bastante clara: los dos tienen como fin la construcción. Todo arquitecto con vocación ha tenido entre sus manos este juguete desde su infancia. Por eso, muchos de ellos han considerado incluir estas piezas en su rutina diaria, puesto que resultan un objeto perfecto para darle forma al boceto de un nuevo proyecto.

Los directivos de esta empresa danesa no podían pasar por alto este nicho de mercado, así que, sobre el año 1960 lanzaron la línea “Scale Model”. Unas cajas con bloques algo distintos que incluían un libro con ideas de arquitectura que servirían de inspiración a sus usuarios. Pero no fue hasta unos años más tarde cuando nació LEGO Architecture. Una nueva vertiente del producto, creada por el arquitecto Adam Reed, que consiste en la construcción de maquetas de los edificios más emblemáticos del mundo.

Pero aún hay más. En otra ocasión hablamos de las maquetas interactivas con bases de monitores LCD, ¿recordáis que la proyección se reflejaba en piezas semitransparentes? Pues bien, el proyecto CitiScope sustituye esas piezas por los ladrillos de juguete. Su misión es hacer ver, mediante este tipo de prototipos, la influencia que los cambios urbanísticos puede tener sobre las personas. De esta forma, los bloques de plástico acaban representando edificios que conforman el plano real de una ciudad.

Si el proyecto anterior ya mezclaba la tecnología con uno de los juguetes más clásicos, ahora vamos a enseñaros su digitalización. Si los videojuegos triunfan y LEGO sigue estando en las listas de deseos de gran parte de la población, ¿por qué no juntarlos? Eso debió pensar el creador de Minecraft, un videojuego que, aunque no ha sido desarrollado por el equipo danés, recuerda mucho a los bricks de colores. Por eso, LEGO no se lo pensó dos veces y sacó de la pantalla a esos personajillos cuadrados desarrollando una línea basada en ellos.

Y por último, vienen los ladrillos de verdad inspirados en LEGO. Bloques que sirven para construir casas a escala 1:1. Muchos llegan a considerarlo el material de construcción del futuro. Se trata de los “Smart Bricks”, desarrollados por la empresa israelí Kite Bricks, que los presentan como una forma ecológica, barata y rápida de construir cualquier tipo de estructura. Y por si sabe a poco tener una casa construida con estas piezas, la compañía EverBlock propone que construyamos nuestros propios muebles y creemos nuevos espacios en casa encajando bloques de gran tamaño.