Los edificios están hechos con un sinfín de materiales. Aunque los más comunes son el acero, la madera, el ladrillo y el cemento, también podemos encontrar construcciones de materiales atípicos como plásticos reciclados o el material estrella de este artículo: el bambú. Es un material con unas características sorprendentes, ya que es resistente y flexible a la vez, es barato y también renovable y duradero.

En Asia, el bambú es un material muy usado en la arquitectura desde hace siglos. Pero en otras regiones del mundo se está empezando a utilizar más allá de para fabricar vallas, piezas de jardín y decoración. Desde la aparición del concepto “Biotectura”, el bambú aparece también como elemento principal en el esqueleto de los edificios. La biotectura se trata de una técnica arquitectónica que aprovecha los recursos de la naturaleza.

Cómo se diseña un edificio de bambú

El diseño de un edificio va a ir muy condicionado por los materiales que se van a usar en su construcción y viceversa. Existen materiales más maleables que otros y permiten un margen de error más amplio. Por ejemplo, el acero se suele fabricar fuera del terreno a edificar, por lo que se debe tener mucha precisión en el diseño de cada pieza para que se acoplen adecuadamente. Con la madera, hay que prestar atención al tipo de árbol del que proviene y tener en cuenta sus características.

Sin embargo, con el bambú se necesita una precisión y atención extra. Al ser extraído directamente de la naturaleza, sin ningún tipo de procesado, se trata de un material irregular. Se estrecha y ensancha de forma distinta en cada pieza, por lo que es imposible encontrar dos troncos iguales. Es por eso, por lo que es primordial dar un enfoque distinto al diseño de un edificio hecho de bambú.

Según Ewe Jin Low, arquitecto jefe de IBUKU, «para aprender a construir con bambú, debes desaprender un poco de arquitectura». Con esto quiere referirse a que no es viable pensar en estructuras con acabados perfectamente rectos o con curvaturas suaves. Tenerlo todo controlado al milímetro es una de las bases del diseño arquitectónico, pero con el bambú es prácticamente imposible tenerlo todo totalmente bajo control.

La importancia de las maquetas

Como en todos los proyectos de construcción, los bocetos, los planos y las maquetas juegan un papel esencial. Pero en el caso de las edificaciones de bambú, las maquetas cobran un protagonismo aún mayor. Normalmente, las maquetas arquitectónicas se usan como apoyo en el proceso de diseño y para vender el inmueble antes o después de ser construido. Pero en el caso de un proyecto de bambú, van a estar presentes durante todo el proceso de construcción, ya que el modelo se usa constantemente para comprobar que el proyecto real mantenga las proporciones que debe tener.

En el estudio balinés IBUKU, las maquetas suelen construirse a escala 1:50 o 1:25 y representan el esqueleto del edificio, sin ningún otro detalle. Utilizan palos que se van escalando hasta conseguir las mismas secciones de las distintas especies de bambú que se usarán para el edificio real. Como la maqueta va a estar dentro de la zona de construcción, las probabilidades de que sufra algún daño son mayores. Por esta razón, se construyen dos maquetas idénticas: una para usarla de modelo y la otra para guardarla como repuesto en la oficina.