La madera es uno de los materiales más utilizados universalmente para todo tipo de construcciones y objetos. Si miramos a nuestro alrededor seguro que encontramos más de una pieza construida con madera: una mesa, una puerta, un armario… En arquitectura, se concibe a la madera como uno de los materiales más básicos y, a la vez, más eficientes que existen. Se puede moldear, es resistente, duradera, natural y ofrece muchas posibilidades de uso.

La madera ha estado presente en la construcción desde las primeras cabañas y refugios que se fabricaban hace siglos. Es un material que se ha ido desarrollando al mismo tiempo que la humanidad, quien ha seguido utilizándolo y perfeccionando técnicas de barnizado y tratado para conseguir mayores cualidades. Además, se trata de un elemento denominado como “carbono neutral”, es decir, que en su proceso de producción las emisiones contaminantes son más bajas que las de otros materiales. Mientras que en el pasado, estaba presente tanto en el interior como el exterior de cualquier inmueble, ahora se han dado paso a otros materiales más resistentes para el exterior, como el acero o el hormigón.

La madera para construir maquetas

Las maquetas arquitectónicas, al igual que los edificios a los que representan, pueden estar compuestas por un sinfín de materiales. Sin embargo, el más básico y común de todos es la madera. Hoy en día, cuando las impresoras 3D ya se han instalado en la mayoría de los talleres de maquetistas, aún sigue primando el uso de la madera para conseguir un resultado más detallista y profesional.

Las características de la madera hacen que sea el material preferido para la mayoría de los maquetistas. La madera balsa y el contrachapado no pueden faltar en la lista de materiales de una maqueta profesional. Los nuevos inventos como el corte láser han propiciado aún más su uso, al facilitar su manipulación. Otra ventaja de la madera frente a otros materiales es que los adhesivos funcionan muy bien en ella por su superficie porosa. Además, gracias a esto, se puede imitar a cualquier otro material mediante pinturas y el modelado adecuado. A veces, incluso el uso exclusivo de la madera sin pinturas ni barnices puede dar un toque aún más profesional al prototipo, otorgándole elegancia.

Eso, precisamente, fue lo que hicieron estudiantes de la Escuela de Arquitectura de la Universidad San Sebastián Sede de la Patagonia (Puerto Montt). A través de su trabajo se investigó sobre las posibilidades tectónicas de la madera. Un proyecto que cobró forma con una exposición de maquetas arquitectónicas realizadas íntegramente con este material natural.

La muestra puso en valor varios de los edificios más importantes que forman parte del patrimonio de Chile. Por ejemplo, las edificaciones que empezaron a poblar el lago Llanquihue, hasta llegar a las propuestas arquitectónicas contemporáneas marcadas por la inclusión de las nuevas tecnologías.