Ya tenemos claro que las maquetas son herramientas clave en el desarrollo de un proyecto arquitectónico. Y del realismo de la mismas va a depender mucho el éxito del plan de construcción que se proponga. Y en eso, en el realismo, las maquetas tradicionales pueden presentar algunas limitaciones. Pero, tenemos una buena noticia, porque no hay nada que la tecnología no pueda solucionar.

Los avances tecnológicos nos han permitido hacer presentaciones impresionantes en el ámbito de la arquitectura. Desde maquetas interactivas con pantallas LCD, hasta modelos que se van construyendo con la ayuda de una tablet. De estos últimos son de los que vamos a hablar hoy: de las maquetas con Realidad Aumentada.

Antes de nada, hay que distinguir entre Realidad Aumentada y Realidad Virtual. Mientras que la realidad virtual es capaz de transportarnos a cualquier lugar, con la realidad aumentada no nos movemos del lugar donde estamos, sino que añadimos objetos a la escena que tenemos delante. Con otras palabras, con la realidad virtual podemos sentir que estamos visitando las pirámides de Egipto sin movernos del sofá. Y con la realidad aumentada podemos ver como nuestro propio salón sufre una tormenta de arena.

¿Qué ventajas tiene incluir Realidad Aumentada en las maquetas?

Lo primero es que no hace falta construir maquetas reales con tanto detalle. Con una estructura plana en color blanco, que represente la silueta del edificio es suficiente. Los detalles van a ir apareciendo cuando la enfoquemos con un dispositivo (tablet o smartphone). Además, incluso se puede prescindir de una maqueta real y presentarla en distintas partes del mundo simultáneamente. Bastará con enviar el proyecto de realidad aumentada por email y un soporte donde plasmarlo (una mesa). Con esto también se ahorra en costes de producción y de transporte.

Las posibilidades de representación son infinitas. Se puede mostrar desde el interior del inmueble hasta el entorno en el que se sitúa. Todo ello pulsando solo un botón. Esta tecnología permite un alto nivel de interactividad con el proyecto y entender todas sus fases. Además, da la posibilidad de añadir datos e información interesante para los inversores. Incluso es posible añadir enlaces que lleven a webs externas que expliquen la propuesta con todo lujo de detalles. De esta forma, la maqueta habla por sí sola, sin necesidad de la presencia de alguien que demuestre la valía de la propuesta.

Una presentación con realidad aumentada garantiza la atención de todo el público. La innovación y el espectáculo siempre despiertan el interés por conocer más. Esto va a ser un punto fuerte a la hora de conseguir financiación para un proyecto, puesto que quedará mucho mejor fijado en la mente de cualquier inversor antes que una maqueta tradicional.

Y, por supuesto, podemos llevar esta tecnología al mundo real y hacer reuniones directamente en el lugar donde se va a construir el edificio. Aquí la maqueta es totalmente virtual y a escala 1:1. De esta forma es posible realizar pruebas hiperrealistas en el contexto real y ver los posibles fallos y corregirlos antes de presentar el modelo final.