En Maquetas.tech siempre estamos a la última con la tecnología y en nuestro catálogo de maquetas se incluyen las más modernas e interactivas. Las maquetas tradicionales son perfectas si se quiere representar un inmueble con todo lujo de detalles. Sin embargo, los modelos impresos en 3D dan mucho más juego a la hora de realizar exposiciones que impresionen en ferias, congresos y museos. Pero, al fin y al cabo, aunque sean maquetas realizadas mediante el uso de la tecnología, siguen siendo una representación física de un edificio. Y, en ocasiones, las maquetas necesitan material donde apoyarse.

La combinación de la maqueta física con la interacción virtual es un cóctel sorprendente para el sector inmobiliario. Es decir, integrar una maqueta virtual con una física es una de las mejores formas de llamar la atención y generar una buena respuesta. Las maquetas virtuales tienen la ventaja de que pueden incluir textos o voces que expliquen lo que se está viendo en el momento. Dicho así, puede parecer la herramienta perfecta con la que prescindir de una maqueta tradicional. Sin embargo, las maquetas físicas tienen algo que las virtuales no: la percepción completa del espacio y su distribución.

La representación virtual de una casa o un edificio se puede realizar de distintas formas. Desde una infografía con los aspectos más técnicos hasta una experiencia de realidad virtual. Vamos a hacer un repaso por las diferentes modalidades de maquetas virtuales.

Los renders 3D y las visitas virtuales

Hace unos años (no demasiados) los promotores inmobiliarios iban cargando con una carpeta con las especificaciones técnicas y las fotos de diferentes inmuebles. Hoy por hoy, las carpetas han sido sustituidas por tablets; y las imágenes y datos por renders 3D y visitas virtuales. Las visitas virtuales permiten dar un paseo por las distintas habitaciones de un inmueble sin necesidad de estar allí realmente.

Dependiendo de si la vivienda está ya construida o no, se utilizan renders 3D que representen el resultado final del edificio, o cámaras 360º que hagan un recorrido por la vivienda real. Aunque también se unen las dos formas de representación cuando se le añaden elementos virtuales al espacio real. Esto es interesante para el diseño del interior y para mostrar al cliente final una casa completa, con mobiliario, aunque en realidad esté vacía.

Esta técnica es muy útil para las promotoras inmobiliarias que tienen varias oficinas, ya que la maqueta física suele estar solo en la oficina central. No sería económicamente viable fabricar una maqueta arquitectónica para cada oficina. No obstante, la visita virtual se puede reproducir en cualquier dispositivo.

La realidad virtual llega a las maquetas

El principal objetivo de los prototipos y modelos, sobre todo en el sector inmobiliario, es enseñar algo que aún no existe o que se encuentra lejos y no se puede transportar. Para las inmobiliarias es importante que el cliente tenga claro lo que hay en cada rincón de un inmueble. Cuanto más clara sea la visión de la vivienda, más altas serán las probabilidades de venta.

La realidad virtual es una tecnología que está irrumpiendo en todos los sectores en los últimos años, y el sector inmobiliario y de la arquitectura no podían quedarse fuera. Las infografías en tres dimensiones y las visitas virtuales son herramientas de venta desde hace unos años. Pero con la realidad virtual se puede dar un paso más allá y hacer que el cliente sienta que se encuentra dentro del edificio en cuestión.

El nivel de inmersión e interactividad llega a los niveles más altos para que el usuario pueda hacerse una idea de las dimensiones y espacios reales.

Además, la realidad virtual no solo facilita la venta, sino que también agiliza bastante el proceso de diseño de cualquier inmueble. Evita tener que realizar algunos planos y maquetas de concepto, para poder dedicar así más tiempo a la maqueta final.

Maquetas arquitectónicas con realidad aumentada

Muchos estudios de arquitectura y agencias inmobiliarias están cayendo en el error de presentar tan solo una muestra virtual de las viviendas. No puede negarse que los renders y las visitas virtuales son herramientas muy eficaces en este sector. No obstante, el cliente sigue queriendo la visión general que proporciona una maqueta a escala. Dan mucho juego a la hora de atraer la atención de los usuarios que, posteriormente, podrán visualizar todos los detalles interiores con unas gafas de realidad virtual.

Las nuevas técnicas de impresión 3D, junto con los juegos de luces o las pantallas interactivas permiten crear maquetas que pueden convertirse en un espectáculo en sí mismas. Algo que beneficiará mucho a cualquier expositor en una feria o un congreso, llamando la atención de todos los visitantes.

La perfección en cuanto a exposiciones arquitectónicas e inmobiliarias se consigue al combinar lo virtual con lo real. La realidad aumentada es la solución perfecta para la fusión de ambas perspectivas. De esta forma, la maqueta física sigue siendo el centro de atención de la presentación, pero se le añade un elemento sorpresa para los consumidores.

Mediante un dispositivo móvil o una tablet, el usuario puede ir viendo, por encima de la maqueta real, información y datos de la obra. Otra forma de utilizar la realidad aumentada en la promoción inmobiliaria es mediante la representación virtual de la maqueta en un espacio físico. Es decir, la maqueta física no existe, pero se plasma su versión virtual en una superficie, como si se tratara de un holograma.

La realidad virtual, además de servir como reclamo de venta, es muy funcional para realizar proyectos a distancia. En ocasiones, el equipo que se encarga de un mismo proyecto arquitectónico, se encuentra cada uno en un lugar diferente. En este aspecto, las maquetas representadas holográficamente son una herramienta perfecta para supervisar el trabajo.